martes, 17 de julio de 2018

Nombres inadecuados de marcas (parte II)

Ya hace más de cinco años –y parece que fue ayer- que escribí sobre la dificultad en hallar un nombre de marca que sea potente comercialmente, sugerente, fácilmente recordable y con un buen punch directo al cerebro del consumidor final, al igual que dejé unos cuantos ejemplos de nombres de marcas que, bien por su falta de gusto, doble interpretación o doble significado dependiendo del idioma en que se haya registrado, eran, bien inadecuadas, bien harto cómicas.
Y como tenía ganas de escribir una segunda parte de ese artículo, aquí tenéis otras marcas que causas hilaridad o pena, depende del cristal con que lo mires.


KAGADA CORPORATION
Como la propia fotografía nos indica, la corporation puede tener mucho éxito y un edificio supercool, pero su nombre nos indica todo lo contrario. ¿Será una corporation de creadora de perfumes o ambientadores?




HERPES PIZZA
¡Y con nuestra oferta de fin de semana, llévese dos pizzas medianas con doble de diurético y bacterias de pantano a mitad de precio!




SEGUROS CARABOBO
¡No lo dude! Así se le pondrá el careto cuando compruebe que nuestros precios no tienen competencia en el mercado. ¿Seguro de vida? ¿De accidente? ¿De piso? Seguro, Carabobo






EXTINTORES PALMA PEÑA
¡Pocas bromas con el nombre! Sólo faltaría que la empresa estuviera junto al parque de bomberos o una funeraria




BOLLO FILIPINO CLASSIC PUTO
¿Puede ser que quisieran ponerle el nombre del perrito amigo de Mickey Mouse y se olvidaran la L? ¿No? Pues si no es así, ¡que pasada de bollito filipino!





MITSUBISHI PAJERO – MONTERO
Historia completamente cierta. El Mitsubishi Pajero tuvo que cambiar su nombre en España por el doble sentido de la palabrita, y lo llamaron Montero. ¿Qué coche tienes? Un pajero. Ya, claro, y yo un gayola.



NISSAN MOCO
A este no le cambiaron el nombre. De hecho, creo que ya ni salió al mercado español. ¿De qué color los harían?





ALTA CHARCUTERÍA MORTE
¿No se os ha pasado por la cabeza que, si Sweeney Todd, el peluquero/carnicero protagonista del musical del mismo nombre, hubiera montado una charcutería, éste hubiera sido el nombre más idóneo?






AGUARDIENTE QUE TE DEN POR EL… CULO
El creador de este aguardiente es un cachondo de mucho cuidado, porque es de la misma empresa que el licor Hijoputa que incluí en el anterior artículo. Me ha sido imposible saber de qué está hecho, pero si entráis en su página web, alucinareis con sus otros licores: Don Pedo, Dulces Orgías, La Cojonuda o Chochinos, entre otros. Confirmado, el dueño de la empresa es, también, el catador de sus productos





BURGOS – JUGUETERIA CHAPERO
Real como la vida misma, y encima una juguetería








CÓRDOBA – PARQUE INFANTIL ZORRILANDIA
¿No os da la sensación que el mundo ya no es lo que era¿ ¿Nos estamos volviendo locos con las marcas?







FOLLADOR NURSERY SCHOOL
¡Confirmado! No nos estamos volviendo locos… ¡lo estamos ya!





TEKA GAS
Esta fue la idea primera que quiso utilizar la marca de electrodomésticos para promocionar su primera cocina de gas, hasta que uno de los trabajadores les preguntó: ¿seguro? Cuando lo hubieron leído y releído unas cuantas veces, decidieron que la frase publicitaria fuera: Cocinas de gas Teka. Sencilla, simple y sin dobles sentidos.






LAPUTA GARDEN
Si la Queen tiene un palacio o una colina, ¿por qué Laputa no puede tener un garden? Pues eso.








BOUTIQUE PENE
Quizás la dueña se llama Petronila Nevado y jugó con las primeras letras del nombre y el apellido. Quizás no se dio cuenta de cómo quedaría. Quizás, quizás, quizás








MASTUR BAR
Este sí que no tiene justificación porque, me apuesto lo que uno quiera que… ¡lo puso adrede!

jueves, 12 de julio de 2018

Yo, Claudio de Robert Graves


Situada en el siglo I d. C. en Roma y escrita como una autobiografía, esta pintoresca historia de la vida del emperador romano Claudio se erige como uno de los clásicos modernos de la ficción histórica.
Físicamente débil y afligido con tartamudez, Claudio inicialmente es despreciado y rechazado como un idiota. Derrumbado en el fondo de los asuntos imperiales por su avergonzada familia real, se convierte en erudito e historiador, mientras que las intrigas y los asesinatos del palacio lo rodean. Al observar estos dramas fuera del alcance del público, Claudio escapa a las crueldades infligidas al resto de la familia real por sus propios miembros y sobrevive para convertirse en emperador de Roma en el año 41 d.C.

Opinión: Hay algo casi implacable en el enfoque de Robert Graves como novelista histórico: simplemente se niega a complacer a sus lectores con florituras retóricas, escenas dramáticas e incluso diálogos. Párrafo tras párrafo, página tras página, pasa sin apenas respiro a través de condensar largos párrafos e ininterrumpidos. No se nos lleva por emoción alguna –a excepción de ocasionales suspenses- sino por la fascinación morbosa y la curiosidad sobre lo que sucede a continuación. Y para empeorar las cosas, o mejor -dependiendo de qué tipo de lector se sea-, nuestra curiosidad se ve obstaculizada por la gran cantidad de información que nos brinda, comenzando con la interminable cita de nombres, todos muy parecidos: ahí está Agripa, Agripina y Agripinila, Livia y Livila, al menos dos de cada uno son Nero, Druso y Drusila,... y estos son solo algunos de los personajes más destacados o más duraderos, ya que casi todas las anécdotas incluyen una lista de más y más nombres. Los eventos se amontonan uno encima de otro de la misma manera implacable: ascensos y caídas de poder, hijos, matrimonios, violaciones, asesinatos, guerras, accidentes, muertes, brutalidades y obscenidades, y la ternura muy ocasionalmente. El efecto es de una procesión abarrotada y en movimiento rápido a la que, a través de Claudio, somos espectadores pasivos, a veces desconcertados, a menudo horrorizados.
Esta es una novela -mejor dicho, una historia- tan llena de incidentes, ninguno independientemente más apasionante o significativo que los demás, que a la vez es demasiado fácil y muy difícil encontrar un pasaje ejemplar.
Claudio es un peón en la mayoría de la acción que cuenta, un testigo más que un participante. Habla como un extraño y aspira a la objetividad y al detalle de un historiador: esto explica el tono frío y persistente de la narración. Sin embargo, estamos aprendiendo más sobre él de lo que pensamos, mientras leemos, y ese es el otro veinte por ciento del libro: simplemente por esta aspiración a la honestidad, se distingue de los mentirosos y estafadores egoístas que pueblan su mundo y la novela, y su auto desprecio -repetido y amplificado por la desdeñosa forma en que es considerado como tonto e insignificante por casi todos los que lo rodean- expresa su personalidad. Tácitamente, implícitamente, a través de la historia que cuenta, Claudio nos muestra el hombre que es.
No hay nada heroico en la supervivencia de Claudio: se queda desamparado y consternado porque los que amaba fueron desterrados, traicionados y asesinados; cuando él interfiere o ayuda, elude el castigo solo porque se lo considera demasiado patético para ser considerado responsable; se entrega a los que están en el poder, particularmente a Calígula. Sin embargo, ¿qué debe hacer un hombre de cierta decencia básica en un mundo tan completamente corrupto? Lo que Robert Graves no hace, lo que creo que otro tipo de novelista histórico podría haber hecho, es abordar este problema moral directamente, convirtiéndolo en un tema explícito en lugar de una pregunta práctica que acecha. Sin embargo, hacerlo habría requerido convertir a Claudio en filósofo en lugar de cronista, y Claudio -y/o Graves- es, por encima de todo, un historiador.

Valoración personal (de 0 a 10): 7,4

martes, 10 de julio de 2018

Eva de Arturo Pérez-Reverte


Marzo de 1937. Mientras la Guerra Civil sigue su trágico curso, una nueva misión lleva a Lorenzo Falcó hasta Tánger, turbulenta encrucijada de espías, tráficos ilícitos y conspiraciones, con el encargo de conseguir que el capitán de un barco cargado con oro del Banco de España cambie de bandera. Espías nacionales, republicanos y soviéticos, hombres y mujeres, se enfrentan en una guerra oscura y sucia en la que acabarán regresando peligrosos fantasmas del pasado.

Opinión: Tras la interesante lectura del nuevo personaje creado por el galardonado escritor murciano, Falcó, poco tenía que pensar cuando llegó a mis manos el segundo capítulo de esta serie, titulado Eva.
En este caso, el espía franquista Lorenzo Falcó, antiguo agente secreto de la República y con un pasado como traficante de armas, se encuentra con la agente soviética Eva Neretva en medio de una tormentosa historia en la ciudad marroquí de Tánger -población que en esa época, y tras la firma de la Conferencia de Algeciras, se estableció como un condominio de varios países conocido bajo el nombre de Zona Internacional de Tánger-, donde un mercante republicano, y con treinta toneladas de oro con destino a Rusia, debe atracar perseguido por un destructor de la Armada fascista. Cada uno por su lado, ella tratando que el oro llegue a Moscú y él con el objetivo de robar el oro y dárselo al ejército sublevado, sin olvidar las cuentas pendientes que ambos personajes tienen de un pasado juntos a nivel personal, como ya nos dejaron patente en la anterior novela.
Falcó es un personaje que, a pesar de su cinismo, hipocresía, chaqueterismo e indiferencia hacia la raza humana, no te cae mal sino que, incluso, esos defectos descritos llegan a convertirse en una armadura que, en más de una ocasión desearías poseer personalmente. Lorenzo Falcó es de esos personajes que Arturo Pérez-Reverte retrata tan bien en sus novelas, especialmente su otro personaje internacional, el capitán Alatriste, con un carácter fuerte, propensos a la soledad pero sin dejar pasar dama o moza que se ponga a tiro, y con una fuerza interior, altivez y personalidad, que los enfrenta a desafíos donde las luchas internas y externas son su alimento.
No importa en qué bando se compita, no importa quién les pague su salario, no importa hacia dónde se decante la guerra o batalla en la que están involucrados porque, tanto Alatriste como Falcó son felinos que siempre intentan caer de pie, a pesar que, en cada aventura pierdan una vida interior. Muy recomendable su lectura.

Valoración personal (de 0 a 10): 8,1

sábado, 7 de julio de 2018

En medio de la muerte de Lawrence Block


Colaborar en denuncias de corrupción policial no hizo a Jerry Broadfield un policía popular entre sus compañeros. Ahora que han hallado en su piso una prostituta muerta, sólo confiará en él Matthew Scudder, un ex policía que abandonó el cuerpo tras provocar un trágico accidente y que ahora sobrevive investigando casos de manera extraoficial. Aunque a Scudder, detective privado sin licencia, tampoco se lo van a poner fácil. Para nada.

Opinión: En el tercer libro de la excelente serie escrita por Lawrence Block, el ex policía Matt Scudder continúa trabajando como detective privado sin licencia en Manhattan y pasa la mayor parte de su tiempo libre abusando de su hígado en varios bares.
Un policía llamado Jerry Broadfield se ofrece voluntario para dar testimonio sobre la corrupción del departamento de policía de Nueva York, pero su credibilidad se pone manifiestamente en duda cuando una prostituta de alto standing lo acusa de extorsionarla. A Matt no le gusta mucho Broadfield y duda de su sinceridad cuando afirma que dio su testimonio porque está harto de la podredumbre del sistema, pero Matt acepta en encontrar a la prostituta para tratar de descubrir si mentía o no acerca de la extorsión.
Cuando ella aparece muerta en el apartamento de Broadfield, los policías no disimulan su felicidad al culparlo del crimen. Matt hace que sus amigos de la policía no estén muy contentos frente a su insistencia de que Broadfield ha sido engañado.
Después de haber leído esta serie antes y saber el camino que tomará la vida de Matt, es interesante volver al principio y ver donde era durante este período. Matt está empezando a darse cuenta de que su adicción al alcohol le está haciendo perder el control, pero no está listo todavía para renunciar a él. Matt también lucha emocionalmente en este caso porque él no es un idealista que quiere cambiar el sistema, pero la idea de que los policías hayan estado involucrados en el asesinato de la prostituta le jode bastante.
Uno de los placeres de las novelas de Matt Scudder es su método detectivesco, vagabundeando por las calles por Nueva York y hablando con discreción con todo tipo de personajes. Matt puede conversar fácilmente con policías, prostitutas, escritores, dueños de clubes nocturnos gay o propietarios de edificios de apartamentos de Hell's Kitchen. De este modo, Lawrence Block le da un gran protagonismo a Nueva York a través de las andanzas y conversaciones de Matt.
Por cierto, muy importante remarcar que este libro fue escrito a mediados de los 70, poco después que una larga serie de escándalos involucraran a muchos miembros del departamento de policía de la ciudad.

Valoración personal (de 0 a 10): 6,7

jueves, 5 de julio de 2018

Parov Stelar en el Poble Espanyol de Barcelona

¡Qué concierto!




¡Qué calidad! ¡Qué originalidad! ¡Qué manera de mover al personal!




Parov Stelar, con Marcus Füreder a la batuta, dieron ayer, en el Poble Espanyol de Barcelona, uno de los conciertos más frescos y brutales que recuerdo.


martes, 3 de julio de 2018

Tiempos salvajes de Ian Manook


En medio de las gélidas estepas mongolas, la inspectora Oyun, ayudante del comisario Yeruldelgger, se topa con una escena difícil de interpretar: un jinete y su caballo yacen aplastados bajo el lomo de una hembra de yak que parece haber caído del cielo. La misma sorpresa experimenta su jefe cuando, en un desfiladero del macizo del Otgontenger, se descubre el cadáver de un hombre que sólo puede haber acabado ahí... precipitándose desde las alturas. Y para cerrar el círculo de hechos insólitos, el mismo comisario es detenido como sospechoso del asesinato de Colette, una amiga prostituta a la que había ayudado a rehacer su vida. Sumido en la perplejidad y temiendo ser víctima de una trampa, Yeruldelgger acomete una investigación clandestina que generará tensiones con su equipo, reabrirá viejas heridas con su hija Saraa y provocará la intervención de los maestros shaolin del séptimo monasterio en el que fue criado. Pero la situación da un vuelco completo con el hallazgo de los cuerpos sin vida de un grupo de niños dentro de un contenedor en el puerto de El Havre. Pese a los miles de kilómetros que separan Mongolia de Francia, las pistas acabarán por cruzarse para destapar un caso de corrupción y abusos a todos los niveles que afecta a las más altas esferas de diversos países, desde Europa hasta Asia.

Opinión: Bien, nos encontramos con una nueva investigación de nuestro policía con el nombre impronunciable acompañado, como de costumbre, por Oyun, Gantulga y Solongo.
Este volumen tiene un inicio de los más duro, con un hombre encontrado muerto en una postura desafortunada y completamente congelado en las llanuras de Mongolia. Seguimos a Oyun en esta investigación, mientras que Yeruldelgger, por su parte, también está en un caso. Realmente disfruté poniendo pie en tierras nómadas en pleno invierno, las expectativas parecían muy interesantes y te das cuenta con rapidez que el asunto tiene raíces mucho más profundas de lo que uno pudiera haber pensado a primera vista, e iba disfrutando de la novela hasta que… catacrac, la novela se desboca. ¿Sabes esa sensación que tienes cuando, por televisión, ves al jinete que empieza bien domando un caballo salvaje pero que, poco a poco vas percibiendo que el caballo está jugando con el jinete y que, en breve, éste dará con sus huesos en el suelo? Pues eso, Tiempos salvajes empieza a perder fuelle, a dar bandazos de un lado a otro completamente incongruentes, a entrar en una dinámica de violencia gratuita que te desequilibra, llegando a situaciones completamente surrealistas e inútiles. Leí algunas escenas de acción preguntándome el porqué de ellas. Confieso que debido a eso, terminé perdiéndome un poco en las explicaciones sobre el porqué y el cómo del caso. No había necesidad de ir tan lejos. Aun así, la novela me gustó hasta esas sobreexplicaciones y últimas escenas de acción, no tan buena y mucho menos creíble que Muertos en la estepa, pero sólo por la descripción de la Mongolia hibernal vale la pena.

Valoración personal (de 0 a 10): 6,7

jueves, 28 de junio de 2018

La escriba de Antonio Garrido


¿Podrá la hija de un escriba decidir el destino de la cristiandad? Alemania, año 799. Se aproxima la coronación de Carlomagno. El emperador debe encargar la traducción de un documento de vital importancia. La labor recae en Gorgias, un experto escriba bizantino, quien debe realizar esta monumental tarea en absoluto secreto. Theresa, la hija de Gorgias, trabaja como aprendiz de escriba. La misteriosa desaparición de su padre la obliga a infiltrarse en una conspiración de ambición, poder y muerte, en la que nada es lo que parece. En compañía de Alcuino, la joven deberá luchar hasta su último aliento para encontrar a su padre, desenmascarar a los culpables y resolver un misterio del que depende el futuro de la cristiandad.

Opinión: La escriba es la segunda novela que he leído del autor Antonio Garrido. Debido al entusiasmo con el que leí El lector de cadáveres – una de las mejores novelas históricas que he leído en mi vida-, obviamente no me costó nada introducirme en la historia de Theresa durante el periodo de la coronación de Carlomagno.
La premisa es interesante: Theresa, el personaje central de la novela, no quiere nada más que seguir los pasos de su padre como escriba, con una pequeña salvedad, es mujer. El machismo imperante la coloca en situaciones un tanto delicadas, lo que provocará que Theresa haya de ir de un lado a otro en busca de una solución para poder esclarecer todos los misterios que se van formando a su alrededor.
No se puede negar ni por un segundo la ingente historiografía que debe haber utilizado Antonio Garrido para realizar este libro, Disfruté aprendiendo sobre todo lo relacionado con la forma de vida, y supervivencia, de aquella época, especialmente sobre cómo la gente manejaba su salud, su alimentación, sus creencias religiosas, …, pero algo no me encajaba, hasta que, a fuerza de pasar páginas comprobé que era el ritmo lo me chirriaba: demasiadas explicaciones acerca de la jerarquía eclesiástica y largas secciones que podrían haberse reducido. El libro podría haberse reducido fácilmente en,  aproximadamente, un tercio.
A pesar de estos “peros”, no puedo dejar de admirar la capacidad de estudio de Antonio Garrido antes de poner negro sobre blanco, aunque, si tuviera que aconsejar a alguien que no conociera al autor linarense y me pidiera un título para introducirse en su obra, no tendría ninguna duda al respecto: El lector de cadáveres es una obra maestra.

Valoración personal (de 0 a 10): 7,1

martes, 26 de junio de 2018

La isla de los cazadores de pájaros de Peter May


La investigación del macabro asesinato de un antiguo compañero de clase obliga al detective Fin Macleod a regresar al lugar donde nació y al que esperaba no tener que volver nunca: la isla de Lewis, al oeste de Escocia. Los agrestes paisajes de la isla y el opresivo ambiente de la comunidad dibujan el escenario de un caso marcado por la envidia, los amores frustrados, las tradiciones más cruentas y los recuerdos olvidados. Pasado y presente se entrelazan en una intriga firmada por Peter May.

Opinión: De vez en cuando, tomas un libro que te atrapa sin remisión. Empiezas a leerlo y todo lo demás se queda en el camino hasta que la aventura conjunts termina; y este ha sido el caso de La isla de los cazadores de pájaros de Peter May, la primera de la trilogía Macleod, novela que combina una excelente trama con la rigurosa, excelente y hermosa descripción de la isla de Lewis, cosa que puedo verificar personalmente porque conozco esa isla.
Suceden demasiadas cosas en el libro como para poder resumir en un párrafo la trama pero lo intentaré.  Hay un asesinato, con un posible vínculo con otros sucesos del pasado y una investigación que toma muchas vueltas y revueltas. Fin Macleod, el detective protagonista, tiene características que lo hacen remarcable, aunque su gran aliado es la memoria que lo impulsa al pasado, impresionándome de un modo muy satisfactorio cómo presenta el autor esos pasajes, cambiando de tercera a primera persona, marcando el timing.
La historia es fascinante y la forma de plasmarla es una de las grandes bazas de esta novela, aunque mención especial la descripción de los gugas (la caza anual de crías de alcatraz en la isla de Sula Sgeir) que nos proporciona una magnífica metáfora del choque entre los ritos tradicionales y el progreso y la modernidad, y utilizando esas fricciones como telón de fondo de las tensiones de la trama.
Tengo muchas ganas de empezar a leer la segunda parte de esta trilogía de Peter May. Lewis island se lo merece.

Valoración personal (de 0 a 10): 8,2

miércoles, 20 de junio de 2018

El día que se perdió la cordura de Javier Castillo


Centro de Boston, 24 de diciembre, un hombre camina desnudo con la cabeza decapitada de una joven. El doctor Jenkins, director del centro psiquiátrico de la ciudad, y Stella Hyden, agente de perfiles del FBI, se adentrarán en una investigación que pondrá en juego sus vidas, su concepción de la cordura y que los llevará hasta unos sucesos fortuitos ocurridos en el misterioso pueblo de Salt Lake diecisiete años atrás.


Opinión: Este libro me ha impactado por varios motivos, y muy diferentes el uno del otro. Por un lado, su inicio es hipnótico, feroz y suficientemente embriagador como para seguir leyendo. El argumento es muy preciso, absorbente y fácil de seguir, a pesar de las serpenteantes curvas que te vas encontrando por el camino, aunque la gran mayoría de ellas poseen unos buenos peraltes y son manejables. Los personajes están, más o menos bien elaborados, con unas raíces bien trenzadas y muy bien interconectados.
Pero…
Ese puñetero pero que fastidia en según qué ocasiones y que no te permite disfrutar al cien por cien de un libro, de un proyecto discográfico, de una ciudad, de una representación teatral y que, algunas veces no sabes el motivo ni la razón concreta que te lo frustra.
Pero, esta vez, he conseguido encontrarlo.
El día que se perdió la cordura es una novela original, sorprendente y muy aconsejable, pero con unos diálogos que, en bastantes ocasiones, no están a la altura, ni de la trama ni de los personajes que los realizan. Honestamente, hay situaciones que las frases que se mencionan, o conversaciones llevadas por dos o más personajes son: a) al nivel de preescolar o, b) tan profundo, surrealista y absurdo que, piensas que las ha escrito el guionista de el quinto milenio; no el del cuarto milenio, que quedaría como un parvulito a su lado.
A pesar de ello, no escatimo elogios hacia la novela de Javier Castillo pero, a diferencia de otras ocasiones que lo he mencionado a propósito, todavía no sé si leeré la siguiente novela escrita por el autor.
                                        
Valoración personal (de 0 a 10): 8

lunes, 18 de junio de 2018

La isla tranquila de Mo de la Fuente


Justo antes del amanecer, en una tranquila isla mediterránea, la habitual calma del lugar se verá rota al descubrirse la desaparición de una adolescente. El inspector Villanueva, trasladado temporalmente al lugar, y la subinspectora Esteller, que lleva tiempo retirada de su cargo, tendrán que enfrentarse a una ardua investigación para descubrir qué ha ocurrido en un lugar donde nunca pasa nada.

Opinión: Inicié la lectura de La isla tranquila sin ninguna idea preconcebida, sin ninguna información acerca del libro y esperando tener una lectura entretenida durante unos días en las manos y, si me lo pongo a pensar detenidamente, lo acerté plenamente. La isla tranquila de Mo de la Fuente es uno de aquellos libros que te hacen pasar varias horas de asueto, especialmente durante un periodo vacacional, sin que la mente se vaya por derroteros extraños y las letras te vuelvan bizco.
Situada en la isla de Tabarca, pequeña isla cercana a la costa alicantina, La isla tranquila nos presenta un caso de desaparición y asesinato entre las toallas de los veraneantes que inundan sus calas, un caso que debe ser investigado por el inspector Villanueva, tipo que es trasladado temporalmente a Tabarca por motivos personales –un poco reiterativos y que te llegan a cansar, por cierto- y la subinspectora Esteller, antigua inspectora en Barcelona que, por motivos también personales –mucho mejor llevados durante la trama-, pide el traslado a la isla.
¿Qué es lo que me ha llevado a ponerle una nota relativamente baja? Muy sencillo; quiero que este tipo de novelas me lleven de sorpresa en sorpresa, de expectación a admiración; cuando sabes quién es el culpable a mitad de lectura y, página a página descubres que tienes razón, el resultado no es el mismo. A pesar de ello, repito que es una novela entretenida para unos días bajo la sombrilla playera.

Valoración personal (de 0 a 10): 6,5