John Glass acaba de recibir un encargo de su suegro, el
multimillonario agente de la CIA William Mulholland: a cambio de un millón de
dólares deberá escribir la biografía del magnate. Para ello se pone en contacto
con el investigador privado Dylan Riley, un hombre con excepcional parecido a
un lémur. Pero el lémur no sólo
conoce los secretos de las negociaciones de Bill con Fidel Castro y la ayuda que prestó a Salvador Allende, sino otro secreto que podría acabar con la
relación de familia de Glass, su esposa Louise y el mismo Big Bill.
El
lémur fue concebida inicialmente como una publicación por entregas en The New York Times.
Opinion: Frase que se publicó al
editarse el libro: El lémur está
destinado a convertirse en un clásico, con todos los ingredientes básciso del
género policíaco: chantaje, adulterio, asesinato y traición.
Vayamos por partes, punto uno: ¿es
el lémur o el lémur?, porque yo siempre había pensado que era con acento en la e y,
ahora resulta que leo artículos de este libro bautizándolo como el lémur.
Punto dos: si esta pregunta es lo
que más me ha intrigado del libro tras haberlo leído, ya puede uno imaginarse
lo que ha llegado a impactarme su lectura.
Por si no ha quedado claro, y
mencionando una sola palabra: nada.
Sí, hay un crimen, diversos
sospechosos y un periodista detective que es quien lleva el peso de la
investigación, al final te enteras de quién es el culpable –y no niego que
tiene su interés-,
pero los ambientes, los personajes, las tramas, las pistas, en definitiva, el
libro en sí es un escrito que, una vez cierras la contraportada, ya estás
pensando en otra cosa. Lo siento, Benjamin
Black, pero esto es lo que hay.
Valoración
personal (de 0 a 10): 6,5
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