martes, 17 de julio de 2012

Y lo más jodido es que nos jodemos

Su intención no era subir los impuestos argumentando, entre otras cosas, que “nunca se ha salido de una crisis subiendo los impuestos” o “subir impuestos es un insulto a los españoles”; aseguró no meter la tijera en sanidad, educación y pensiones, rechazaba la amnistía fiscal por considerarla “antisocial, injusta e impresentable”, dijo que daría siempre la cara y, entre los blogueros ya se le conoce como Mariano Rajao; dijo que “la subida del IVA era el sablazo que el mal gobernante le pega a todos sus compatriotas”; aseguró que bajarían el IRPF; certificó que, a diferencia de los anteriores gobernantes, no pensaba dar ningún dinero público a la Banca; tras fuertes críticas a los que incumplieron la promesa de subirles el sueldo a los funcionarios, no sólo no los suben ahora sino que los bajan; adjetivó como “disparate” la supresión de la desgravación por vivienda; dijo que la jubilación a los 67 años era “absolutamente inviable”; criticó hasta quedarse afónico a los que, según él, iban a amnistiar fiscalmente a los que no pagaban; por activa y por pasiva dijo tajantemente que no iban a abaratar el despido; no se planteaba realizar el copago; se sulfuró con un “hasta ahí podíamos llegar” cuando se le comentó tocar la prestación por desempleo a la gente que había estado trabajando; aseguró que nunca se quejaría de la “herencia recibida por el gobierno anterior”; reduce la cantidad máxima aportada por FOGASA a todos aquellos trabajadores que, por motivos sexuales del empresario –es decir, por salirle de los cojones-, han decidido cerrar su empresa dejando a sus asalariados sin indemnización y, muchas veces, sin finiquito; abarata los despidos con la argumentación que “generará más trabajo”; acepta la ayuda económica para los bancos pero con la prohibición de considerarla rescate; la ayuda inicial a la “irreprochable y saludable” banca española ascendía a 65 mil millones de euros o, para que se vea más visual, €65.000.000.000.-, curiosamente la misma cantidad que el gobierno se ha propuesto ahorrar con todos los recortes que, obviamente, cargarán sobre los trabajadores que vieron como sus ahorros se iban por la escotilla abierta de los submarinos de Bankia (la fusión de Caja Madrid, Bancaja y las cajas Insular de Canarias, Laietana, Ávila, Segovia y Rioja), Banco Base (CAM, Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura), Banca Cívica (Caja Navarra, Caja de Burgos, Caja Canarias y Cajasol), Mare Nostrum (Caja Murcia, Caixa Penedés, Caja Granada y Sá Nostra), CatalunyaCaixa (Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa), NovacaixaGalicia (la unión de las dos cajas gallegas, CaixaNova y Caixa Galicia), Caja España y Unnim (Caixa Sabadell, Caixa Terrasa y Caixa Manlleu). 

Por una serie de leyes de la inconsciencia, incoherencia, estupidez y ley de Murphy al cubo, el partido de la gaviota vencía las elecciones por mayoría absoluta, lo que indica que una gran parte de sus votantes… ¡fueron trabajadores! 

Me puedo considero una persona cabal, racional, un tanto inteligente y algo lista. Entonces… ¿alguien puede explicarme, en lenguaje coloquial, cómo pudo ser posible esta incongruencia? ¿Quizás tiene la misma explicación que lo que ocurrió en la época del chapapote? Por si no lo recuerdan, el mismo partido en el poder actualmente, gobernaba también en esa época y, curiosamente, su actual líder es el que habló de los “minúsculos hilillos de plastilina” que estaban saliendo por los agujeros del petrolero hundido frente a la costas gallegas. Pues bien, a pesar de las horas y horas de imágenes en televisión, a pesar de las gentes voluntarias y los “nunca mais”, el Partido Popular venció en todas las poblaciones afectadas por la riada de petróleo. Dijeron que era lógico porque habían pagado un pastón a los afectados pero… ¿y ahora? ¿También han pagado un pastón a todos los currantes que los votaron? Joder, entonces no soy tan listo ni inteligente como me imaginaba porque yo no me enteré. Debe ser eso porque, sino, puedo prometer y prometo que no entiendo nada. 

Mientras tanto las tiendas vacías, las pymes desapareciendo, las grandes superficies con permiso para abrir a cualquier hora, las ERE como las setas, los pobres más pobres y los ricos más ricos –y prometiendo que, si son buenos y legales, sólo tendrán que pagar un 10% de lo impagado-. Pero, por encima de todo, los hijos de puta mucho más hijos de puta. 

¡Ah! Me olvidaba recordar que una desgraciada descendiente de corruptos que nunca en su prostituida vida ha tenido que mover un dedo para estar en una poltrona, grazna, hoza, rebuzna, muge y gañe en pleno Congreso de los Diputados, un claro y diáfano “¡que se jodan!” mientras aplaude a su líder, a ese líder que, si todo sigue así, habrá de considerar producto de primera necesidad los dodotis en un breve plazo de tiempo porque, sino lo remedia, la riada de mierda será de una altura considerable.

sábado, 14 de julio de 2012

GATACA de Franck Thilliez

Un padre infanticida apuñalado en su coche en el bosque de Vincennes. El cadáver de una estudiante de biología descubierto en la jaula de un primate, aparentemente asesinada por uno de los animales. Los restos de una familia de neandertales a los que mató un cromañón hallados en una grieta en la cumbre de un macizo alpino. El asesino de niños Grégory Carnot encontrado muerto en su celda. Un médico obstetra que investiga sobre genética salvajemente asesinado en su domicilio de Montmartre. ¿Qué invisible hilo une estos crímenes atroces, cometidos con 30.000 años de diferencia? Destrozada por una terrible pérdida, devorada y espoleada por el odio, Lucie Henebelle se lanza sobre la pista de los asesinos junto a Franck Sharko, igualmente incapaz de olvidar la terrible experiencia vivida. Una investigación que, a través de la genética, les conducirá a las raíces del mal. 

Opinión: Vuelve a la carga Frank Thilliez con sus personajes Franck Sharko y Lucie Henebelle, los dos más destrozados si cabe que en la primera parte del díptico dedicado a la violencia, y del que he hablado recientemente, El síndrome E. 
En este segundo episodio, tal y como expresa el mismo Thilliez, se ha basado en la violencia en sentido horizontal, iniciando la historia en la prehistoria hasta llegar a nuestros días. Con su literatura oscura, hiriente y, a veces, claustrofóbica, Thilliez nos adentra en los genomas del ADN y las letras A, G, T, y C de la secuencia del ácido desoxirribonucleico. 
Reconozco que en algunos episodios he encontrado la novela cargante y repetitiva, exasperante y descriptiva hasta decir basta, pero tras terminar sus seiscientas páginas –y siendo consciente que, en mi opinión, no llega a la altura de El síndrome E-, GATACA te hace desear que la nueva novela protagonizada por Sharko y Henebelle llegue pronto a las estanterías. Por cierto, dicen que pueden leerse independientemente. Quizás sí, pero yo recomiendo que se lea primero El síndrome E y luego GATACA; hay demasiados sentimientos en la segunda que, si no has leído la primera, te desorientan un poco. 

Valoración (de 0 a 10): 7,6

El síndrome E de Franck Thilliez

Un hecho muy extraño altera el verano de la teniente de la policía de Lille Lucie Henebelle: un ex amante suyo se ha quedado ciego cuando visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista recientemente fallecido. Una película muda, anónima, con un toque diabólico y enigmático. A 300 kilómetros de distancia, el comisario Franck Sharko, de la policía criminal, acepta volver al servicio bajo la presión de sus jefes tras haber abandonado el departamento. Se han hallado cinco cadáveres que resultan imposibles de identificar. Al tiempo que Lucie descubre los horrores que oculta la película, una misteriosa llamada le informa de la relación entre el filme y la historia de las muertes, y hace que Lucie y Sharko, dos seres absolutamente distintos, y quizás por ello tan cercanos, se encuentren para investigar lo que parece el mismo caso. 

Opinión: Quizás fue que su portada la veía en los escaparates de todas las librerías o, quizás que la misma portada, con la ilustración Shadows of the World de la jovencísima artista bielorrusa Marina Lie, ya me atrapaba. El hecho es que, finalmente, cayó en mis manos El síndrome E de Franck Thilliez y, como últimamente el thriller francés me atrae –con ejemplos como Jean-Christophe Grangé, del que he escrito recientemente, o Bernard Minier con su Bajo el hielo de la que hablaré en breve-, no dudé en adentrarme en las violentas y sórdidas aventuras que le ocurren a Franck Sharko y Lucie Henebelle desde los barros bajos el El Cairo hasta los orfelinatos de Canadá

Dura, a veces muy dura, pero con una historia muy bien entrelazada, con unos personajes ásperos, rugosos y atrayentes –mención especial al comisario Sharko- y un final del que leído variedad de opiniones, desde que es una vuelta más de tuerca hasta que es incomparable. Mi opinión del final está en el ecuador de las dos mencionadas aunque, no puedo negar que fue la guinda para conseguir la segunda parte de este díptico dedicado a la violencia, que Franck Thilliez y que lleva por título GATACA.
En definitiva, si eres de los que apartaste la vista viendo las cabriolas circenses de Linda Blair en El exorcista no te lo recomiendo, pero si disfrutas con los paisajes oscuros de la novela negra escandinava y no te desequilibras leyendo sobre asesinatos un tanto especiales, deberías ya tener en tus manos El síndrome E.

Valoración (de 0 a 10): 8,5

viernes, 13 de julio de 2012

Esclavos de la oscuridad de Jean-Christophe Grangé

Una novela deslumbrante que explora el filo entre la vida y la muerte, lo divino y lo satánico. Tras el intento de suicidio de su mejor amigo, un policía decide investigar las razones que lo llevaron a tomar esa decisión. En el camino a la verdad descubrirá prácticas satánicas, drogas africanas y una serie de asesinatos horrendos sin explicación. Las víctimas comparten solo una cosa en común: experimentaron la muerte. ¿Cómo puede revivir alguien clínicamente muerto? ¿Qué ocurre si en vez de ver la luz, vio las tinieblas? Una novela diabólica con todos los ingredientes para convertirse en un éxito y una referencia del género, por el maestro del thriller e indiscutible que nos acerca a una de las realidades más sorprendentes e intranquilizantes de la medicina moderna: las experiencias de muerte inminente. 

Opinión: La primera novela que leí de este escritor y periodista parisino fue Los ríos de color púrpura, una novela que, posteriormente fue brillantemente llevada al cine por Mathieu Kassovitz con Jean Reno y Vincent Cassel haciendo dos trabajos interpretativos inmensos. Más tarde, El imperio de los lobos me volvía a absorver, al igual que la película, curiosamente protagonizada por Jean Reno. En 2007, se editaba La línea negra, una novela brutal en todos los sentidos de la palabra. Más de una vez, mientras la leía pensaba si esta novela también podría ser llevada al cine. Hasta ahora no lo ha sido y dudo mucho que esa crueldad la pueden plasmar en la pantalla. 
A pesar de dejarte noqueado, disfruto con la literatura de Jean-Christophe Grangé y su visión particular del thriller. Y leyendo Esclavos de la oscuridad me lo ha confirmado. 
Monsieur Grangé ha escrito una novela que te atrapa, te voltea, te marea y te escupe como, si desde el principio hasta el final, no hubieras sido más que un simple pollo en la garganta. Ahora bien, no puedo negar que hay momentos que la lectura se torna cansina, un tanto repetitiva y los datos empiezan a bailar frente a tus ojos. 
No por ello dejaré de creer en Grangé y en el thriller francés. 

Puntuación (de 0 a 10): 8,2

La vergonzosa e histriónica verdad

Me comentan que este artículo, escrito por el doctor en ciencias económicas y, actualmente, profesor de la Columbia University, Xavier Sala i Martín fue retirado de la versión digital de LA VANGUARDIA. No sé si es cierto, pero el artículo bien merece la pena que quede para la posteridad de nuestros descendientes; para que, como se dijo en su día –y para lo que sirvió- “¡nunca mais!" 


A ver… Pensemos... 
Si el peor enemigo de un país diseñara un plan para destruir su economía, ¿qué haría? Pues supongo que intentaría desacreditar sus instituciones más importantes para sembrar la desconfianza entre los ciudadanos y que estos dejaran de consumir e invertir. La estrategia podría empezar por desprestigiar a la primera autoridad (sea rey o presidente de la república) llevándole a cazar elefantes con una señorita alemana. En medio de la cacería le obligaría a resbalar y a romperse la cadera para que tuviera que volver urgentemente a su país. Así todo el mundo vería cómo se gasta decenas de miles de euros en un momento en que sus conciudadanos se hunden en la miseria. 
Para rematar la faena, forzaría a un familiar próximo (por ejemplo, un yerno) a apropiarse de millones de euros explotando su influencia y luego expondría sus travesuras a la luz pública. 

Es importante empezar sembrando dudas sobre la conveniencia de mantener en el poder a la primera familia del país 

A continuación exigiría a los miembros del Parlamento que siguieran una regla simple: “Vota siempre lo contrario de tu adversario incluso cuando tiene razón e incluso cuando propone lo mismo que proponías tu en la anterior legislatura”. 

Es crucial que la ciudadanía pierda la confianza en su clase política. 

Seguiría con los más altos órganos del poder judicial. Por ejemplo, haría que el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial se gastara dinero público para pasar fines de semana románticos en la Costa del Sol con su chófer (masculino). 
Una vez malversado el dinero filtraría las facturas para desatar el escándalo y, acto seguido, haría que los jueces compañeros pusieran trabas a la investigación para proteger a su amigo. Intentaría que eso pasara justo en el momento en que alcaldes, presidentes de comunidades y parlamentos y altos cargos de las administraciones del Estado están siendo juzgados por corrupción… ¡por esos mismos tribunales! 

La desconfianza en la justicia es el mecanismo más seguro para hundir a un país. 

Una vez desacreditado el jefe del Estado, las altas esferas de la política y la justicia, iría a por las élites económicas. Aquí se podría lanzar un ataque contra uno de los empresarios más prestigiosos del país, posiblemente un banquero, destapando unas cuentas con miles de millones de euros en Suiza y, una vez destapado, haría que el Gobierno no le castigara. 
Además, indultaría a uno de sus altos ejecutivos previamente condenado por sentencia firme (Banco Santander). 
El siguiente paso consistiría en dilapidar miles de millones de euros de dinero público para evitar la quiebra de unos bancos y cajas por amigos, parientes y correligionarios políticos. Y lo haría justo en el momento de pedir sacrificios y recortes de miles de millones a los ciudadanos. 

Es esencial que la gente confunda libre mercado con amiguismo incestuoso entre poder empresarial y político. 

Sin abandonar el terreno económico, obligaría al Banco Central y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores a autorizar la salida a bolsa de uno de los mayores Bankios del país, a sabiendas de que estaba arruinado. Eso haría que miles de ciudadanos perdieran sus ahorros comprando acciones de una empresa que ya estaba muerta antes de nacer 

Para hundir a un país, hay que conseguir que la gente de a pie pierda sus ahorros y que las entidades supervisoras que (en teoría) les protegen, contribuyan a su ruina. 

Y finalmente, pondría a un gobierno incompetente a la hora de gestionar problemas económicos. De hecho, lo haría durante dos legislaturas seguidas y con partido distinto en cada una de ellas. Eso demostraría que la incompetencia no es de un solo partido sino de la clase política en su conjunto. Los sucesivos gobiernos negarían las crisis económicas y echarían la culpa de todo a los extranjeros malignos. 

Como traca final, haría que las autoridades europeas rescataran al sistema bancario del país y obligaría al presidente del Gobierno a negar repetidamente que se trata de un rescate. También le forzaría a mentir argumentando que el rescate no tiene condiciones (o sólo “condiciones favorables”), cosa que los mismos europeos negarían unas horas más tarde. Eso refrescaría la memoria de todos, recordándoles que quienes mandan son los mismos que mintieron con los “hilillos de plastelina” y las “dos vías de investigación”. 
Es más, cuando la sociedad pidiera la comparecencia del presidente ante el Parlamento para dar explicaciones, le obligaría a decir (sin que se le escapara la risa) que su agenda internacional está tan llena que no hay tiempo para ir al Parlamento… y acto seguido cogería una avión oficial y me lo llevaría a ver un partido de fútbol con cargo al contribuyente. 

La mofa y el escarnio llegarían a todos los rincones del planeta: “You say tomato, I say bailout”. 
Esa sería la puya final ya que, unida al desprestigio de todas las grandes instituciones del país, eliminaría toda esperanza de salir del profundo agujero. Los ánimos de la ciudadanía se hundirían, por fin, en la más profunda depresión.

Y ese sería el plan que diseñaría el peor enemigo de uno.

¡Sí! Ya sé que es tan retorcido, maquiavélico y exagerado que parece improbable que nadie nunca lo pueda llevar a cabo…

Pero nunca digas nunca porque siempre puede aparecer un país de pandereta cuyo peor enemigo sea él mismo y cuyas instituciones, todas y cada una de ellas, estén dispuestas a desprestigiarse a sí mismas ante el asombro del mundo entero, para conseguir el objetivo común: ¡el autosuicidio!

sábado, 16 de junio de 2012

"Kin" de iamamiwhoami

iamamiwhoami es el proyecto musical y audiovisual de la cantante sueca Jonna Lee, un proyecto de quince videoclips y un falso directo. Ganadora de varios premios como artista innovador, llegó a ser finalista a los premios MTV

Hasta ahí muy bien, y quien quiera más información que no dude en navegar por internet. Pero dejando aparte la frialdad y objetividad de un currículo, lo más importante en la música es precisamente esto, la música, y iamamiwhoami es un concepto musical bello, original, innovador, fresco y muy inteligente. Si se añade que Jonna Lee es una artista polifacética, ladies and gentleman, estamos hablando de uno de los proyectos musicales y artísticos más extraordinarios de los últimos años. 

El álbum Kin consta de nueve temas, los cuales fueron editados como sencillos entre febrero y junio de este año, cada uno de ellos con su videoclip, y el videoclip de cada canción se une al videoclip de la canción editada posteriormente. Si queréis verlos uno detrás de otro, no os los perdáis en YouTube porque valen mucho la pena. 

Kin incluye temas tan absorbentes como Sever, Good Worker, Rascal o Kill, obras únicas y originales pero que, en su conjunto, forman las piezas de un rompecabezas fascinante, excitante y muy apetecible para todos tipo de oídos. 

Decir que su música es un electropop o synthpop ambient electrónico poco sirve esta vez. iamamiwhoami o Jonna Lee han creado una sonoridad que no deja indiferente y la mejor recomendación en estos casos es que lo escuchéis. Vale mucho la pena. 

Valoración personal (de 0 a 10): 9,2

"Thousand Mile Stare" de Chicane

Hacía ya demasiado tiempo. Quizás no los veo venir (o mejor dicho, escuchar) pero ya hacía varias semanas –repito, demasiadas- que no escuchaba un álbum que hiciera que la sangre me fluyera más rápido, que la boca se me torciera en una agradable sonrisa, que los ojos se me iluminaran y que la piel se me pusiera de pollo. Y Chicane lo ha conseguido. 

Nick Bracegirdle, verdadero nombre del músico londinense conocido como Chicane, ha editado un trabajo absolutamente genial, donde la electrónica y el tan denostado últimamente estilo trance, dan paso a una producción que desde el primer tema, Hljóp, hasta el último, Fin des jours, nos deja con un sabor a bizcocho ferranadrianesco, hecho con ingredientes absolutamente tradicionales pero llevados al grado más supremo de la innovación. Perdón, he de decir que existe un espacio de arenas movedizas titulado Going Deep donde our friend Chicane decide unir el trance con el rap… y no, me da a mí que esta mezcla es como haber hecho una tortilla de callos al chocolate, buenos ingredientes por separado pero vomitivo cuando los unes. 

Thousand Mile Stare, sin desmerecer sus anteriores trabajos, Giant y Summersault, nos lleva más a su primera época, especialmente su primer trabajo titulado Far From the Maddening Crows –una auténtica joya que debería estar en todas las discotecas personales- y Behind the Sun. Chicane lo ha vuelto a hacer, y yo que me alegro porque Thousand Mile Stare es uno de esos discos saludables, una de esas producciones musicales que –estoy convencido- ayudan a que la vida sea, durante una hora, mucho mejor. Y eso es muy bueno para la salud, sea física como mental. 

Valoración personal (de 0 a 10): 8,8

viernes, 1 de junio de 2012

A veces las palabras sobran


Hay veces que las palabras sobran. Quizás hayas visto alguna vez este vídeo. Quizás no. Da igual. Déjate llevar por las imágenes y por la música. Cinco minutos. Sólo eso. Cinco minutos de paz.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Rangoli, a taste of India

Hay días en que todos los astros se unen para crear un momento inolvidable, donde la alineación de conceptos diversos transforma un instante cualquiera en un fulgor mágico e irrepetible: la mejor compañía, una música hipnótica y al volumen adecuado, luces tenues y perfectamente colocadas, un entorno idílico y unos manjares deliciosos sobre la mesa.
El restaurante Rangoli se encuentra en el passeig Joan de Borbó 78 de Barcelona, casi a los pies de la torre del teleférico que atraviesa el puerto de la ciudad a una altura de 70 metros y frente a las playas de la Barceloneta; espacio inmejorable para, una vez terminada la cena pasear bajo la luz de las estrellas. 
Anand Singh Regi y Sanjay Das Gupta, chef y maitre respectivamente del Rangoli han creado un espacio relajante y con clase donde poder disfrutar de su carta, sugerencias y menú degustación donde, entre otras exquisiteces, podemos degustar murgh lal tikka (pollo tikka al tandoor), punjabi samosa (empanadilla vegetal relleno de guisante y patata), kadhai subzi (verduras con especias), zafrani pulao (arroz con azafrán), platos que nos llevan a cerrar los ojos cada vez que nos llevamos un bocado a la boca. 
En definitiva, Rangoli es un excelente restaurante donde dejarte llevar por los sabores de sus platos, los olores de las especies, los ritmos hindúes de la música y la belleza, tanto de su decoración como del entorno donde se encuentra.

sábado, 19 de mayo de 2012

Cartas cruzadas de Markus Zusak

Una historia de descubrimiento y superación de un hombre joven que, ayudando a los demás, finalmente encuentra su propio bienestar. 
Arriba: ¿Conoces de verdad a la gente que más te quiere? ¿Sabes con qué sueñan tus mejores amigos? ¿Te atreves a descubrir algo insólito de ti mismo? 
Abajo: Ed Kennedy es un chico cualquiera en un suburbio cualquiera de una gran ciudad. Vive en un apartamento maltrecho en compañía de su perro y se gana el sueldo como taxista. Le acompaña una pandilla de amigos que poco o nada le piden a la vida, pero de repente algo pasa y Ed tendrá una misión que cumplir# Día tras día, noche tras noche, el joven irá descubriendo que el afecto, la amistad y el amor no son palabras huecas sino verbos vivos: si quieres saber, pregunta; si pretendes ayudar, actúa; si quieres cambiar, no esperes. 
A menudo, son los pequeños gestos los que mueven el mundo y Markus Zusak nos demuestra que cada uno de nosotros, incluso un chico cualquiera en un suburbio cualquiera, puede dar el primer paso. 

Opinión: El mejor libro que leí el año pasado fue La ladrona de libros de Markus Zusak. Obviamente, cuando supe que se editaba Cartas cruzadas, no dudé en leerlo. Y no me ha defraudado, pero no me ha llenado como el anterior… o, mejor dicho, como el posterior. 
Tras el apoteósico éxito de un libro de un autor cualquiera, las editoriales se ponen las pilas para: a) si es tu primera novela, darte prisa para que escribas la siguiente y b) si no es la primera que has escrito, publicar las anteriores. Y esto es lo que ocurrido en este caso. Cartas cruzadas se publicó en Australia (país de origen de Markus Zusak, cuyo verdadero nombre es Branko Cincovic) varios años antes que La ladrona de libros, cuando el autor era conocido en su tierra como autor de novelas infantiles y juveniles. Y, entre todas las obras, los editores vieron que la menos juvenil (aunque sus personajes sean veinteañeros) era Cartas cruzadas, una novela donde la búsqueda de la felicidad, el amor y la paz interior son el eje de unos personajes muy próximos y cotidiano, hasta llegar a establecer una conexión con Marv, Ritchie, Audrey y, sin lugar a dudas con el protagonista de la novela, Ed Kennedy y su perro bebedor de café. 
Cartas cruzadas es un libro que se lee muy fácilmente, y la prosa de Markus Zusak te hipnotiza de principio a fín. 
¿Todavía no lo has leído? Pues si quieres pasarlo bien, no lo dudes y píllalo.

Puntuacion (de 0 a 10): 8