viernes, 30 de noviembre de 2012

El enigma Stonehenge de Sam Christer

Reino Unido, época actual. Ocho días antes del solsticio de verano, es hallado el cadáver de un hombre en los alrededores del monumento de Stonehenge. En la piel tiene las marcas de unos extraños símbolos. Unas horas más tarde, un famoso cazador de tesoros arqueológicos se suicida en su propia casa, dejando una críptica carta a su hijo, el arqueólogo Gideon Chase. 
Tras el revuelo mediático, una policía y Chase se verán inmersos en una trama de sociedades secretas y una antiquísima logia, devota, durante siglos, de Stonehenge. Alentada por un nuevo y carismático líder, la logia ha vuelto a los rituales con sacrificios humanos en un intento desesperado por descubrir el secreto de las piedras del monumento megalítico… 
Lleno de códigos, símbolos, suspense y detalles fascinantes sobre la historia de uno de los monumentos más misteriosos del mundo, El enigma Stonehenge es un trepidante thriller llamado a rivalizar con El código Da Vinci

Opinión: No sé por qué pero cuando leí la reseña del libro para saber si me interesaba o no, no caí en la última frase, la típica frase del departamento de marketing de la editorial que menciona que la novela es “un trepidante thriller llamado a rivalizar con El código da Vinci”. 
No niego que me gustó en su día El código da Vinci -no así el truño de El símbolo perdido, aunque este es otro tema-, pero que todas las novelas de la misma temática pseudo-histórica-thriller-religiosa tuvieran que ser mejores, más emocionantes, más impactantes o más lo que fuera que la novela de Dan Brown llegó un momento que me agotó de mala manera. 
Y esta novela es un buen ejemplo de ello. 
Si dejamos aparte los momentos de investigación policíaca, que pueden considerarse como bastante buenos, la parafernalia religiosa-sectista y los personajes que la componen pueden llegar a ser cargantes, insoportables y, porqué no decirlo, chorras en grado sumo. 
Gracias a esos instantes policiales la novela tiene un aprobado. 

Valoración personal (de 0 a 10): 6,5

jueves, 22 de noviembre de 2012

Juan del Olmo y las zorras

Recibido por e-mail:

Como algunos de vosotros sabréis a estas alturas, el que fue juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ha dictado una sentencia en la que afirma  que llamar zorra a una mujer no es delito, ni falta, ni nada, porque quien usa ese adjetivo en realidad lo que quiere decir es que dicha mujer es astuta y sagaz. 

En base a ello, he aquí el escrito que le ha remitido una ciudadana:

"Estimado juez Del Olmo: 
Espero que al recibo de la presente esté usted bien de salud y con las neuronas en perfecto estado de alerta como es habitual en Su Señoría. 
El motivo de esta misiva no es otro que el de solicitarle amparo judicial ante una injusticia cometida en la persona de mi tía abuela Felicitas y que me tiene un tanto preocupada. 

Paso a exponerle los hechos: 
Esta mañana mi tía abuela Felicitas y servidora nos hemos cruzado en el garaje con un sujeto bastante cafre que goza de una merecida impopularidad entre la comunidad de vecinos. Animada por la última sentencia de su cosecha, que le ha hecho comprender la utilidad de la palabra como vehículo para limar asperezas, y echando mano a la riqueza semántica de nuestra querida lengua española, mi querida tía abuela, mujer locuaz donde las haya, le ha saludado con un jovial "que te den, cabrito"
Se ha puesto como un energúmeno, oiga. 
De poco me ha servido explicarle que la buena de mi tía abuela lo decía en el sentido de alabar sus grandes dotes como trepador de riscos, y que en estas épocas de recortes a espuertas, desear a alguien que le den algo es la expresión de un deseo de buena voluntad. 
El sujeto, entre espumarajos, nos ha soltado unos cuantos vocablos, que no sé si eran insultos o piropos porque no ha especificado a cuál de sus múltiples acepciones se refería, y ha enfilado hacia la comisaría más cercana haciendo oídos sordos a mis razonamientos, que no son otros que los suyos de usted, y a los de mi tía abuela, que le despedía señalando hacia arriba con el dedo corazón de su mano derecha con la evidente intención de saber hacia dónde soplaba el viento. 
Como tengo la esperanza de que la denuncia que sin duda está intentando colocar esa hiena -en el sentido de que es un hombre de sonrisa fácil- llegue en algún momento a sus manos, le ruego, por favor, que intente mediar en este asunto explicándole al asno -expresado con la intención de destacar que es hombre tozudo, a la par que trabajador- de mi vecino lo de que las palabras no siempre significan lo que significan, y le muestre de primera mano esa magnífica sentencia suya en la que determina que llamar zorra a una mujer es asumible siempre y cuando se diga en su acepción de mujer astuta.

Sé que es usted un porcino -dicho con el ánimo de remarcar que todo en su señoría son recursos aprovechables- y que como tal, pondrá todo lo que esté de su mano para que mi vecino y otros carroñeros como él -dicho en el sentido de que son personas que se comen los filetes una vez muerta la vaca- entren por el aro y comprendan que basta un poco de buena voluntad, como la de mi tía abuela Felicitas, para transformar las agrias discusiones a gritos en educados intercambios de descripciones, tal y como determina usted en su sentencia, convirtiendo así el mundo en un lugar mucho más agradable. 

Sin más, y agradeciéndole de antemano su atención, se despide atentamente, una víbora (evidentemente, en el sentido de ponerme a sus pies), enviándole mis más respetuosos saludos a las zorras de su esposa y madre".

viernes, 2 de noviembre de 2012

Mechanics of Emotion de Elsiane

Puede parecer que vaya a empalagarte pero, a medida que las canciones se van introduciendo en tu memoria y sus melodías te arropan cual nórdico en fría mañana invernal, esa voz aguda, muchas veces al filo del falsete y exageradamente nasal te va poseyendo, meciendo hasta, finalmente, atrapando hasta que precisas nuevas dosis regularmente. 

Mechanics of Emotion es el segundo trabajo del dúo de Montreal compuesto por la multi-instrumentista Elsianne Caplette y el batería Stephane Sotto, conocidos bajo el nombre artístico de Elsiane

Ellos ya me cautivaron con su anterior trabajo, Hybrid, publicado en el 2007 y que contiene joyas como Across the Stream, donde ya quedas subyugado bajo la irreal y sorprendente voz de Elsianne; pero cuando te adentras en Mechanics of Emotion, cuando empiezas a navegar con ellos por el oleaje de emociones de Slowbirth y te adentras ya en el universo particular, intimista pero con toques salvajes, cálido pero con chispazos de hielo rojo y directamente sutil de Acceptance, Nobody Knows o In the Shadows es cuando sabes que estás atrapado y que las notas de Elsiane te seguirán convirtiendo el tiempo en algo más tangible y fácil de perseguir.

Y no comento nada de la portada porque sería capítulo aparte. Creada por el artista canadiense Jerome Prieur, en mi opinión es una de las mejores publicadas en el último lustro.

Valoración personal (0 a 10): 8,6

sábado, 27 de octubre de 2012

El asesino del crucifijo de Chris Carter

El cuerpo de una mujer brutalmente asesinada es hallado en una cabaña abandonada en el Parque Nacional de Los Angeles. Desnuda, atada a dos postes de madera y con la piel del rostro desollada –cuando aún seguía con vida. En la nuca tiene grabado un extraño símbolo, un crucifijo doble: la firma de un psicópata conocido como el Asesino del Crucifijo.
Pero no es posible porque el Asesino del Crucifijo fue arrestado y ejecutado dos años atrás. ¿Podría tratarse de un imitador? ¿Alguien que ha tenido acceso a los detalles de los primeros asesinatos, detalles complejos que nunca se hicieron públicos? ¿O acaso, el detective Robert Hunter tendrá que hacer frente a lo inconcebible? ¿Andará aún suelto el auténtico Asesino del Crucifijo, dispuesto a embarcarse de nuevo en una matanza indiscriminada y sádica, eligiendo a sus víctimas al azar y provocando a Hunter, incapaz de cogerle?
Robert Hunter y su novicio compañero están a punto de adentrarse en una pesadilla que supera toda imaginación y donde el concepto de una muerte rápida no existe.

Opinión: El asesino del crucifijo es la primera novela escrita por Chris Carter, escritor norteamericano nacido en Brasil, descendiente de italianos, que reside actualmente en Londres y que no debemos confundir con otro Chris Carter, el creador de la inolvidable serie de televisión, The X-Files.
Este libro me ha sorprendido de principio a fín, especialmente el final y explicaré porqué. Tras terminar de escribir mi primer libro –del cual he empezado a enviar copias a diversas editoriales para ver si están interesadas en publicarlo-, había empezado a tener ideas para un nuevo libro donde un asesino se dedicaba a matar a una serie de personas, en apariencia sin conexión entre ellos pero que, finalmente, están ligados por una cosa muy concreta.
Pues bien, Chris Carter tuvo la misma idea que yo… ¡exactamente la misma! Podéis imaginaros mi sorpresa cuando, a medida que avanzaba la novela, mi mente alucinaba con este hecho hasta que descubrí totalmente el desenlace bastante antes de terminarla. Aunque esto no es óbice como para sacarme el sombrero frente a esta interesante novela, muy bien tramada y con unos personajes bien concebidos.
Pero lo que más sorprenderá a los amantes de las novelas negras y de serial killers es que hasta el último instante no te deja percibir el verdadero motivo de los asesinatos… a no ser que hayas pensado escribir una novela con el mismo argumento.

Valoración personal (0 a 10): 8,3

lunes, 22 de octubre de 2012

Cinco dias de octubre de Jordi Sierra

En la tercera y última entrega de esta excelente trilogía, reencontramos al veterano policía viviendo con Patro, la joven prostituta de su anterior caso. Pero la aparición de Benigno Sáez de Heredia, un poderoso industrial adepto al Régimen, alterará la felicidad de la pareja. El potentado requiere los servicios de Mascarell para que localice el lugar donde está enterrado su sobrino, muerto doce meses antes. Tras las primeras pesquisas, el fino olfato policial del detective percibe que el asunto es mucho más gordo de lo que Sáez pretende hacer creer. Unos valiosos diamantes y una organización anarquista constituyen la clave del enigma. Cuantos estaban implicados en el asunto han muerto, o están aterrorizados, y ahora, la vida del propio Mascarell también corre peligro.

Opinión: Siento admiración, mucha admiración y respeto hacia Jordi Sierra y Fabra. A los quince años me compré su Historia de la música rock, además de la biografía de David Bowie y de otros artistas de la época, y esto lo comento sólo por el hecho de demostrar que ha sido un autor ligado a mi existencia casi desde el principio. Esto no implica que la lectura de sus libros lo realice bajo un prisma, quizás, más subjetivo de lo que debería sino que, al igual que me ocurre con otros autores que admiro, procuro que mi evaluación y análisis sea más objetiva de lo habitual. 
Pero los sentimientos son parte intrínseca de la independencia total que doy a mi propio cuerpo y mente en su correlación entre ellos, y Jordi Sierra ha escrito una trilogía, la trilogía de Miquel Mascarell, que debería ser lectura obligada en las facultades de historia, para todos esos estudiantes que no tan sólo quieren conocer los hechos sino también cómo se vivieron. 
Cuatro días de enero, Siete días de julio y, ahora, Cinco días de octubre. La historia del trío Miquel Mascarell, Patro y Quimeta es extraordinaria, la cruda realidad de la Barcelona de la postguerra está retratada sin photoshop, los casos que Miquel ha de solucionar están trenzados con la historia del protagonista y con la de la ciudad como si un nudo gordiano los uniera y las páginas te sobrepasan y te hipnotizan. 
Recomendable de principio a fin. 

Valoración personal (0 a 10): 8,4

viernes, 19 de octubre de 2012

Adieu Emmanuelle Kristel

Sylvia Kristel 
(1952 - 2102)

miércoles, 17 de octubre de 2012

De "El clan de la una" a "Al mil por mil"

Años 70. 
Recién entrado en la adolescencia y con muchas inquietudes musicales, en televisión española -con ese único canal para todos-, pequeños espacios irreductibles y recónditos, como los galos frente a los romanos, nos sugerían que otros estilos de música existían en el universo, aparte de Juan y Junior, Joan Manuel Serrat, Antonio Machín, Boney M y compañía. 
Programas como Mundo Pop con Moncho Alpuente dejaban al españolito de a pie, al Botejara que tan bien describió Alfredo Amestoy años más tarde, con el paso cruzado tras la horrenda visión de pelambreras hasta los hombros y guitarras y baterías haciendo ruido. Fue el nacimiento del célebre chumba-chumba
Pero en la radio, un canal de communicación mucho más directo, más independiente, más creativo y, sobre todo, más libre, existían dos programas, casualmente presentados por la misma persona, que no tan sólo presentaba música sino que daba vida. Me refiero a los programas El clan de la una y Al mil por mil, ambos presentados por esa increíble voz radiofónica que tenía por nombre Jose María Pallardó
El clan de la una un programa de lunes a sábado a partir de la una del mediodía y que, durante cuarenta y cinco minutos te llevaba a horizontes desconocidos, te llenaba de notas que no sabías ni que podrían existir, te arrullaba con rasgueos de Led Zeppelin, Deep Purple, David Bowie, Eloy, Jethro Tull, Yes, The Who y tanto otros grupos y artistas del panorama internacional. A partir de las dos menos cuarto del mediodía tu mundo se ralentizaba, volvías a la rutina pero con un síndrome de abstinencia constante hasta que llegaba la hora de Al mil por mil, donde el mismo Pallardó se rodeaba de personajes tan fantásticos, exquisitos, irónicos e irrepetibles como Tito B. Diagonal (interpretado por el gran y desaparecido comunicador Jordi Estadella) desde su locutorio “verde y oro” y desde donde daba las “buenas noches… a casi todos” tras comentar alguna anécdota de su amigo (poniendo una voz exageradamente pija) Tato Ganduxer, o como Françoise con esa voz tan sensual, que consiguió poner muchas gallinas de piel
Pero controlándolo todo, en los mandos del globo aerostático seguía Jose María Pallardo, nuestro gurú especial, nuestro abridor de mentes, el precursor de los sin fronteras, porque cuando escuchábamos sus programas en Radio Juventud nos sentíamos más europeos que nunca. 
Desde el momento que escuchábamos su famoso “hola pops”, nos poníamos en sus manos como apóstoles incansables de su sapiencia musical.
Larga vida a Pallardó y los inolvidables minutos musicales que nos hizo mamar.

Noche del Fevre de George R.R. Martin

Un cautivador canto a la amistad. 
El vapor más majestuoso del Misisipi surca un río de sangre... 
En 1857, la cuenca del Misisipi bulle de actividad: los vapores señorean sus aguas en feroz competencia. Cuando Joshua York le ofrece sacar a flote su naviera a cambio de unas pocas condiciones, sencillas aunque misteriosas, el capitán Marsh ve realizado su sueño: ser el patrón del vapor más rápido del río. Pero los sueños de ambos se verán infiltrados por una pesadilla que anegará de sangre los fondeaderos. 
Para su segunda novela en solitario, George R.R. Martin eligió el Misisipi de Mark Twain como escenario histórico de la que ha llegado a consagrarse como una de las novelas de vampiros más celebradas de todos los tiempos. Una atmósfera sobrecogedora construida con maestría, la recreación impecable del marco histórico y un tratamiento del monstruo cercano a la ciencia ficción que remite al mismísimo Stoker han convertido Sueño del Fevre en otra novela de referencia de un escritor tan rotundo como polivalente. 

Opinión: Tengo una gran admiración por George R.R. Martin al considerar su saga de Canción de hielo y fuego como uno de los pilares fundamentales de la novela fantástica de todos los tiempos; y este fue el motivo principal para adentrarme en el ensayo que hizo del mundo de los vampiros. El resultado ha sido un auténtico placer para los sentidos. Su particular visión del mundo de los amantes de la sangre es increíble, con una imaginación impactante y casi real que, en momentos, te da incluso la sensación de oler la sangre, de sentir la fuerza de los personajes, de vislumbrar las sombras e, incluso gradualmente, de querer seguir leyendo el libro pero cuando el sol ya se ha escondido tras el horizonte. 
Joshua York y Damon Julian, dos caras de la misma moneda, dos contrapesos equitativos pero nunca equilibrados. Abner Marsh y Billy Vinagre realizando siempre equilibrios entre la cordura y la locura total, son unos personajes fronterizos con la realidad. 
Yo nunca he sido un gran amante de las crónicas vampíricas, ni de crepúsculos o de las sagas de Anne Rice. Quizás porque necesitaba un mundo nocturno y chupasangre más cercano a lo que podría ser real. Y George R.R. Martin, con Sueño del Fevre, me lo ha proporcionado. 

Valoración personal (de 0 a 10): 8,1

sábado, 13 de octubre de 2012

Wheels turn beneath my feet de Fink

Tras seis años de gira Fink lanza su primer álbum en vivo titulado Wheels Turn Beneath My Feet y editado bajo el prestigioso sello Ninja Tunes. Grabado después de recorrer 35.000 kilómetros, 14 países y 50 espectáculos entre 2011 y 2012, el CD contiene 13 temas grabados durante las actuaciones realizadas en ciudades tan variadas como París, Amsterdam, Viena, Praga y Londres

Fin Greenall, conocido bajo el nombre artístico de Fink, me ha vuelto a dejar en paños menores. Cuando incluí su último trabajo hasta la fecha, Perfect Darkness, en mi TOP15 de 2011 ya dejé claro que nunca he sido un apasionado de la música folk. En mi extensa discoteca no hay ningún álbum de Bob Dylan –singles sí, pero LP o CD no-, ni de Simon & Garfunkel ni de ningún otro artista folk legendario. Pero Fink me tiene el corazón robado. Su voz, su guitarra, su ambientación con toques inquietantes, su paz difuminada entre neblinas góticas, la perfecta combinación de bajo y percusión, sus letras reflexivas y su ambientación que va desde un paisaje cálido hasta un frente anímicamente lluvioso, pero siempre hipnótico. 
Si tus dedos, tus manos, tus pies, tu mente no se mimetizan con los ritmos de temas tan excelentes como Warm Shadow, Wheels, Sort of Revolution, Biscuits o Yesterday was hard on all of us es que perteneces a una raza aparte. Recomendable lo mires por donde lo mires y, sobre todo, lo escuches por donde lo escuches. 

Biscuits for breakfast, cup of tea for the man. 
4 more years of this shit and I'll be on 16 grand. 
Pushing the trolley, doing the rounds. 
4 more years of this shit and I'll be one of these clowns. 

Valoración personal (0 a 10): 9

viernes, 12 de octubre de 2012

El que siembra sangre de Arne Dahl

Ha pasado un año desde la constitución del Grupo A, la unidad especial para la resolución de crímenes violentos de carácter internacional a la que pertenece Paul Hjelm, y la falta de casos adecuados a sus objetivos y habilidades hace que los círculos policiales suecos empiecen a cuestionar la necesidad de que una unidad tan especializada siga en activo. 
Como respondiendo a sus plegarias, el Grupo A recibe un aviso: un asesino en serie ha matado a un hombre por medio de un macabro ritual en el aeropuerto de Newark, en Nueva York, y viaja con su billete hacia Estocolmo. No saben su nombre ni qué aspecto tiene. El equipo al completo se traslada a toda prisa al aeropuerto, pero, pese al operativo desplegado, el asesino escapa y empieza a matar en Estocolmo. No parece que lo haga por placer, por un deseo retorcido o perverso. Hay un patrón en lo que hace, pero no está claro cuál es. Con el propósito de averiguarlo, Paul viaja a Estados Unidos junto a su colega Kerstin Holm para entrevistarse con el FBI. Durante su ausencia, los asesinatos se suceden en Suecia ante la perplejidad de los investigadores, que tienen como única pista el pasado de la víctima de Newark y el método utilizado para asesinarla, una refinada técnica de tortura que parece remitir a un criminal entrenado, inteligente y extremadamente cruel. 

Opinión: Típica novela negra escandinava pero con ciertos toques diferentes, algunos sorprendentes y frescos y otros urticantes. Me explico, Arne Dahl –seudónimo del escrito sueco Jan Arnald, por lo tanto, no es familiar del genial escritor galés Roald Dahl- ha añadido toques americanizantes en su novela que relajan un poco el típico oscurantismo escandinavo pero, por otro lado, intenta dar a alguno de sus diálogos y escenas un toque de graciosillo que, lamentablemente, hace chirriar los dientes. La trama es correcta, el asesino y su modo de matar –una de las cosas que más me importa tras haber leído tantas novelas negras y de terror psicológico- es inquietante y particular y el final es correcto. 
Como conclusión, El que siembra sangre es un libro correcto, original y impactante por momentos e irritante en otros. Por fortuna los primeros son más numerosos que los segundos y de ahí que le ponga esta valoración. 

Valoración personal (de 0 a 10): 7,3