sábado, 1 de septiembre de 2012

Nivel 26 de Anthony E. Zuiker

Entre el personal de los cuerpos de seguridad es bien sabido que los asesinos se clasifican según su pertenencia a uno de los veinticinco niveles de maldad: de los ingenuos oportunistas del nivel 1 a los organizados asesinos torturadores que pueblan el nivel 25. Pero hay algo que casi nadie sabe, a excepción del innominado grupo de investigación de élite que se encarga de dar caza a los asesinos más peligrosos del mundo, un conjunto de hombres y mujeres que no se menciona en ningún registro oficial. Ellos saben que se ha puesto en marcha un proceso para definir una nueva categoría de asesinos: el nivel 26 de crueldad. Y sólo un hombre pertenece a ese nivel. 
Steve Dark es el jefe de un departamento secreto del gobierno americano que se encarga de encontrar y ajusticiar a los asesinos en serie más despiadados del mundo, especialmente a aquellos cuya existencia los gobiernos preferirían no admitir. Steve Dark posee la extraordinaria habilidad de imitar y «habitar» virtualmente en el perfil del asesino basándose en los pequeños detalles que va descubriendo. Los métodos de Dark requieren que su vida transcurra fuera de los círculos normales, en un mundo underground en el que está tan cerca de sus objetivos que corre el peligro de perder su propia identidad para siempre. Bajo el control directo del gobierno de los Estados Unidos, Dark y su equipo deben estar disponibles 24 horas los siete días de la semana, preparados en cada momento para sumergirse en una nueva operación, en cualquier punto del mundo... 

Opinión: Alucinante, ¿verdad? Pero si, además, te dicen que uno de los autores de esta novela, junto a Duane Zwierczynski, es Anthony E. Zuiker, creador de la mundialmente famosa serie de televisión CSI, y encima te dicen que, en realidad, no es una novela sino una diginovela donde, mientras vas siguiendo la trama, has de entrar en una página web, www.level26.com, donde el mismo Anthony Zuiker ha dirigido a diversos actores haciendo los papeles de los personajes de la novela, y que te van presentando escenas de lo que estás leyendo, entonces es cuando dices que esto es la hostia en bicicleta. 
El tempo de la novela es excelente, la acción trepidante, el personaje del asesino es brutal,… ¿Todo positivo? No. Debo confesar que la trama en general y la caza del asesino en particular es bastante pueril y que al protagonista, Steve Dark, sólo le falta llevar máscara y alas para convertirlo en el primo tonto de Batman
Aún y así, Dark Origins –título original de la novela- es una diginovela que te arrastra y te lleva apasionadamente página a página, con viajecitos al ordenador para ver los videos, y te provoca el deseo de tener en las manos la segunda parte de la trilogía que Anthony Zuiker ha escrito teniendo a este personaje como jefe de la manada. Por cierto el título en inglés de esta segunda parte es Dark Prophecy y en español la han traducido como No podrás esconderte. En los países anglosajones ya se ha editado la tercera parte con el título Dark Revelations

Valoración personal (de 0 a 10): 7,8

¡Vuelven los 80!


jueves, 16 de agosto de 2012

El afinador de pianos de Daniel Mason

En plena época victoriana, el prestigioso y apacible afinador de pianos Edgar Drake, especializado en los delicadísimos Erard, es requerido por el ejército colonial británico para hacerse cargo de un ejemplar muy especial, que se halla en posesión del erudito comandante médico Anthony Carroll, quien apacigua a las tribus locales con su dominio de la música y la poesía. Carroll había exigido el preciado instrumento tiempo atrás como condición para permanecer en su puesto en el corazón de la selva birmana, y continuar así con su estratégica misión pacificadora. 

Opinión: El afinador de pianos del escritor norteamericano Daniel Mason ha sido una auténtica sorpresa y un verdadero placer su lectura. No estamos hablando de una novela de aventuras, tampoco de una novela histórica, ni de una novela epistolar, o romántica, o de música sino de una gran mezcla de todo ello. 
El viaje de Edgar Drake de su Londres natal a la remota selva de Birmania a finales del siglo XIX, su relación con el doctor Anthony Carroll –que, no sé por qué me recordó la relación de los personajes encarnados por Martin Sheen y Marlon Brando en Apocalypse Now-, los tejemanejes del ejército o, mejor dicho, del Imperio Británico en sus posesiones en el Sudeste Asiático, todo ello explicado con una sensibilidad muy especial y una gran riqueza lingüística. 
Si tuviera que buscarle un pero es que, aún a tu pesar, llegas a convertirte en un auténtico experto en el piano Erard y en su afinación. 
No obstante, repito que ha sido una auténtica gozada la lectura de El afinador de pianos

Valoración personal (de 0 a 10): 8,9

martes, 14 de agosto de 2012

El Atlético Invisible de Terry Pratchett

Ante el espectro de drásticos recortes que amenazan con perjudicar a su sosegado y agradable modo de vida, los magos de la Universidad Invisible de Ankh-Morpork se ven obligados a ceder a la voluntad de Vetinari, el tirano benévolo de la ciudad, y reanudar con la tradición futbolera de su venerable institución. 
Pero cuidado... No solo tendrán que aprender a dominar las impenetrables técnicas del balompié, formar un equipo en condiciones e incluso ganar un partido, sino que también tendrán que hacer todo eso sin recurrir a la magia. 
Afortunadamente, cuentan con la ayuda de cuatro trabajadores de la Universidad: Trev, un simpático gamberro que lleva el fútbol en la sangre; Juliet, una hermosísima chica algo pánfila, pero de buen corazón, cuyo debut como modelo revolucionará el mundo de la moda; Glenda, la imprescindible cocinera de noche; y el hacendoso señor Huebo, cuyos orígenes son un misterio para todos, incluso para él mismo. Al acercarse el día del gran partido estas cuatro vidas se verán enredadas y cambiadas para siempre, mientras que el juego que tanto fervor despierta entre sus conciudadanos quedará sutil pero inconfundiblemente transformado. 

Opinión: I'll be Kevin forever! Pratchett for President! God sabe the Man of the Hat. Allons enfants de la Pratchetterie, … 
Cuando compras el nuevo libro de un autor que te entusiasma, cuando lo abres y, a medida que pasas las páginas, las sonrisas se convierten en risas y algunos párrafos has de leerlos dos y tres veces para terminar de sacarle todo su jugo humorístico, cuando ocurre todo esto no importa que el quince por ciento de las páginas del libro no sirvan ni para hacer fuego. 
La historia del balón-de-pie es hilarante, las relaciones entre los magos de la Universidad Invisible es de quijada dislocada, el inicio de la historia del sr. Huebo es memorable, pero la pastelosa relación tipo Romeo y Julieta entre algunos de los protagonistas… corramos un tupido velo. Pero es Pratchett, es del Mundodisco y, finalmente, el otro ochenta y cinco por ciento de la novela es de lo mejorcito de este autor de los últimos años. 

Valoración personal (de 0 a 10): 7,9

Los buenos suicidas de Toni Hill

Hace poco terminó Navidad. Sumida en plena crisis económica, Barcelona es ahora una ciudad más fría y lluviosa. La desaparición de Ruth, su ex mujer, obsesiona a Héctor Salgado y quizá el caso que le acaban de asignar puede hacerle olvidar por momentos su caída en desgracia. 
El director financiero de una compañía de cosméticos mata a su esposa y luego se suicida. Lo que paree un caso de violencia doméstica llevado al extremo se revela como algo mucho más complejo al hallarse indicios que lo relacionan con otra muerte. En el mundo de la empresa, las mentiras son sólo la fachada de un mal mayor. 
Mientras, encerrada en casa por una prematura baja médica, Leire Castro, la pareja de investigación de Héctor, sigue la pista perdida de Ruth y no sospecha que puede destapar peligros que nadie había imaginado. 

Opinión: El verano de los juguetes muertos lo consideré uno de los cinco mejores libros que leí el año pasado, con una valoración personal de 8,5. Terminaba mi comentario deseando que Toni Hill volviera pronto con otro título para contarnos el desenlace de las historias de sus diferentes personajes. Y Toni Hill ha editado su siguiente libro. Y Toni Hill nos explica la continuación de esas historias; y digo continuación porque nos vuelve a dejar in albis a la espera del tercero y –esperemos- definitivo libro. Y… y me he quedado bastante igual. Los buenos suicidas no tiene la garra, la fuerza, la intensidad y la frescura de la primera novela y, a mi entender, hasta Hector Salgado ha perdido el empuje y su nervio. 
En definitiva, leeremos la tercera parte del caso de Ruth, reiterando que sea la parte definitiva, pero encenderemos unas cuantas velas a la Musa para que haga un poco más de acto de presencia que la ofrecida en Los buenos suicidas. Amén. 

Valoración personal (de 0 a 10): 7,2

jueves, 26 de julio de 2012

El gran aborto del ministerio justiciero


Carta que Elisa Fernández Cooke, pediatra, ha escrito al ministro de justicia español, Alberto Ruiz-Gallardón… sí, sí, aquel que era considerado el progresista del PP

Querido señor Gallardón: 
Soy una médico pediatra que acaba de terminar una guardia de 24 horas sin dormir y mi capacidad de entendimiento puede estar algo mermada pero… ¿He entendido bien? ¿Va usted a obligar a mujeres a tener hijos con malformaciones graves para luego abandonarles a su suerte sin ayudas económicas para la mayoría de estas personas?. 
Como pediatra he conocido a muchas familias con hijos nacidos con malformaciones graves, bien porque no se conocía su condición antenatal o bien porque los padres, conociendo la malformación, decidieron voluntariamente seguir adelante. Le puedo garantizar que en los casos graves los pacientes y sus familias pasan auténticos calvarios con múltiples cirugías largas y complicadas y con largos periodos de estancia en unidades de cuidados intensivos para luego ser dados de alta con secuelas y tener una calidad de vida, en muchos casos, nefasta. Usted habla de derechos, si hubiera vivido de cerca algún caso sabría que estos niños sufren mucho física y emocionalmente y desgraciadamente, precisamente por ser niños, en algunos casos son objeto de ensañamiento terapéutico por no querer rendirnos a su enfermedad. La mayoría de estas familias acaba desestructurada con problemas de salud física y mental y con problemas económicos por no recibir suficiente ayuda por parte de las administraciones. 
Le invito a que pase el postoperatorio de una cirugía cardiaca de una cardiopatía compleja en la unidad de cuidados intensivos (pueden ser meses) día y noche con una familia para saber de qué estoy hablando. Ya dejando de lado mi parte humana y médica y poniéndome en la postura política (que afortunadamente no soy) esta medida ahorrará dinero en abortos practicados por la sanidad pública y ganará votos conservadores (además de desviar la atención) y como no van a dar ayudas a las familias no supondrá mucho gasto…pero las cirugías, estancias hopitalarias, consultas, rehabilitación, bajas por depresión paternas, etc… cuestan mucho, mucho dinero, se lo digo en el idioma que entiende. 
Hasta ahora llevo los recortes con indignación como el resto de los españoles e intento no opinar de economía porque no es mi campo. Hasta hace dos días no sabía lo que era la prima de riesgo. Ahora ha entrado usted en mi campo y sólo puedo sentirme frustrada y con ganas de llorar. De verdad que como ministro de justicia ¿no tiene nada mejor que hacer? Hay muchos ladrones, defraudadores y demás calaña (no tiene que buscar usted muy lejos) que deben responder ante la justicia y los ciudadanos. 
Céntrese. 
¿Le había dicho que estaba saliente de una guardia de 24 horas? ¿Sabía que según las leyes europeas es ilegal y en España nos las saltamos a la “torera”? ¿Algo que opinar como ministro de justicia?. Es demasiado fácil hablar desde la ignorancia. Una Pediatra con ganas de llorar. 

No merece ningún otro comentario. Además, no podría hacerlo porque, tras haber vomitado unas cuantas veces en honor al Gallardón, mi boca huele un poco mal, pero nunca peor que el cinismo del señor ministro.

miércoles, 18 de julio de 2012

Jon Lord 1941-2012


Ian Gillan, Roger Glover, Ritchie Blackmore, Jon Lord and Ian Paiceladies and gentlemenDeep Purple

¿Quién no ha cogido una guitarra algún día de su vida y no ha intentado realizar el riff inicial de Smoke on the water? ¿Qué amante de la música de inicios de los setenta y décadas posteriores no se le ha puesto la piel de pollo escuchando los agudos casi inhumanos de Ian Gillan en Child in Time? Made in Japan sigue siendo considerado uno de los discos en vivo más vendidos en la historia de la música. ¿Quién duda todavía que el grupo británico fue el auténtico creador del sello o etiqueta hard rock

Jon Lord, el amante de Johann Sebastian Bach con imagen de chico duro y melena al viento murío el pasado lunes de una embolia pulmonar tras una lucha de más de un año contra el cáncer. Tenía 71 años de edad. 
Jon Lord fue uno de los grandes pioneros de la música hard rock en introducir los teclados, y en especial el órgano Hammond, entre los riffs de guitarra de Blackmore, el rapidisímo manejo de las baquetas de Paice, los prodigios vocales de Gillan y los potentes punteos de Glover. Él fue el creador del estribillo de Smoke on the water. Posteriomente Deep Purple fue cambiando de componentes (David Coverdale, Glenn Hughes, Tommy Bolin,…) pero la cosa ya no era lo mismo. En 1975 creó un fugaz grupo llamado Paice, Ashton & Lord hasta que, dos años más tarde, se unía al grupo que comandaba el sucesor de Gillan en los Purple, David Coverdale, llamado Whitesnake donde estuvo ocho años. En 1984, los añorados y más emblemáticos miembros de Deep Purple volvían a reunirse. En 2002, Jon Lord dejaba definitivamente la formación cansado de las continuas giras. 

Hace un año su web informaba de lo siguiente: “Me gustaría que todos mis amigos, seguidores, fans y compañeros de viaje supieran que estoy luchando contra un cáncer y que, en consecuencia, me tomaré un descanso de las actuaciones mientras dure el tratamiento y la cura. Seguiré escribiendo música, en mi mundo simplemente ha de ser parte de la terapia, y espero de todo corazón estar de vuelta en buena forma el próximo año". 

Jon Lord, rest in peace.


martes, 17 de julio de 2012

Y lo más jodido es que nos jodemos

Su intención no era subir los impuestos argumentando, entre otras cosas, que “nunca se ha salido de una crisis subiendo los impuestos” o “subir impuestos es un insulto a los españoles”; aseguró no meter la tijera en sanidad, educación y pensiones, rechazaba la amnistía fiscal por considerarla “antisocial, injusta e impresentable”, dijo que daría siempre la cara y, entre los blogueros ya se le conoce como Mariano Rajao; dijo que “la subida del IVA era el sablazo que el mal gobernante le pega a todos sus compatriotas”; aseguró que bajarían el IRPF; certificó que, a diferencia de los anteriores gobernantes, no pensaba dar ningún dinero público a la Banca; tras fuertes críticas a los que incumplieron la promesa de subirles el sueldo a los funcionarios, no sólo no los suben ahora sino que los bajan; adjetivó como “disparate” la supresión de la desgravación por vivienda; dijo que la jubilación a los 67 años era “absolutamente inviable”; criticó hasta quedarse afónico a los que, según él, iban a amnistiar fiscalmente a los que no pagaban; por activa y por pasiva dijo tajantemente que no iban a abaratar el despido; no se planteaba realizar el copago; se sulfuró con un “hasta ahí podíamos llegar” cuando se le comentó tocar la prestación por desempleo a la gente que había estado trabajando; aseguró que nunca se quejaría de la “herencia recibida por el gobierno anterior”; reduce la cantidad máxima aportada por FOGASA a todos aquellos trabajadores que, por motivos sexuales del empresario –es decir, por salirle de los cojones-, han decidido cerrar su empresa dejando a sus asalariados sin indemnización y, muchas veces, sin finiquito; abarata los despidos con la argumentación que “generará más trabajo”; acepta la ayuda económica para los bancos pero con la prohibición de considerarla rescate; la ayuda inicial a la “irreprochable y saludable” banca española ascendía a 65 mil millones de euros o, para que se vea más visual, €65.000.000.000.-, curiosamente la misma cantidad que el gobierno se ha propuesto ahorrar con todos los recortes que, obviamente, cargarán sobre los trabajadores que vieron como sus ahorros se iban por la escotilla abierta de los submarinos de Bankia (la fusión de Caja Madrid, Bancaja y las cajas Insular de Canarias, Laietana, Ávila, Segovia y Rioja), Banco Base (CAM, Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura), Banca Cívica (Caja Navarra, Caja de Burgos, Caja Canarias y Cajasol), Mare Nostrum (Caja Murcia, Caixa Penedés, Caja Granada y Sá Nostra), CatalunyaCaixa (Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa), NovacaixaGalicia (la unión de las dos cajas gallegas, CaixaNova y Caixa Galicia), Caja España y Unnim (Caixa Sabadell, Caixa Terrasa y Caixa Manlleu). 

Por una serie de leyes de la inconsciencia, incoherencia, estupidez y ley de Murphy al cubo, el partido de la gaviota vencía las elecciones por mayoría absoluta, lo que indica que una gran parte de sus votantes… ¡fueron trabajadores! 

Me puedo considero una persona cabal, racional, un tanto inteligente y algo lista. Entonces… ¿alguien puede explicarme, en lenguaje coloquial, cómo pudo ser posible esta incongruencia? ¿Quizás tiene la misma explicación que lo que ocurrió en la época del chapapote? Por si no lo recuerdan, el mismo partido en el poder actualmente, gobernaba también en esa época y, curiosamente, su actual líder es el que habló de los “minúsculos hilillos de plastilina” que estaban saliendo por los agujeros del petrolero hundido frente a la costas gallegas. Pues bien, a pesar de las horas y horas de imágenes en televisión, a pesar de las gentes voluntarias y los “nunca mais”, el Partido Popular venció en todas las poblaciones afectadas por la riada de petróleo. Dijeron que era lógico porque habían pagado un pastón a los afectados pero… ¿y ahora? ¿También han pagado un pastón a todos los currantes que los votaron? Joder, entonces no soy tan listo ni inteligente como me imaginaba porque yo no me enteré. Debe ser eso porque, sino, puedo prometer y prometo que no entiendo nada. 

Mientras tanto las tiendas vacías, las pymes desapareciendo, las grandes superficies con permiso para abrir a cualquier hora, las ERE como las setas, los pobres más pobres y los ricos más ricos –y prometiendo que, si son buenos y legales, sólo tendrán que pagar un 10% de lo impagado-. Pero, por encima de todo, los hijos de puta mucho más hijos de puta. 

¡Ah! Me olvidaba recordar que una desgraciada descendiente de corruptos que nunca en su prostituida vida ha tenido que mover un dedo para estar en una poltrona, grazna, hoza, rebuzna, muge y gañe en pleno Congreso de los Diputados, un claro y diáfano “¡que se jodan!” mientras aplaude a su líder, a ese líder que, si todo sigue así, habrá de considerar producto de primera necesidad los dodotis en un breve plazo de tiempo porque, sino lo remedia, la riada de mierda será de una altura considerable.

sábado, 14 de julio de 2012

GATACA de Franck Thilliez

Un padre infanticida apuñalado en su coche en el bosque de Vincennes. El cadáver de una estudiante de biología descubierto en la jaula de un primate, aparentemente asesinada por uno de los animales. Los restos de una familia de neandertales a los que mató un cromañón hallados en una grieta en la cumbre de un macizo alpino. El asesino de niños Grégory Carnot encontrado muerto en su celda. Un médico obstetra que investiga sobre genética salvajemente asesinado en su domicilio de Montmartre. ¿Qué invisible hilo une estos crímenes atroces, cometidos con 30.000 años de diferencia? Destrozada por una terrible pérdida, devorada y espoleada por el odio, Lucie Henebelle se lanza sobre la pista de los asesinos junto a Franck Sharko, igualmente incapaz de olvidar la terrible experiencia vivida. Una investigación que, a través de la genética, les conducirá a las raíces del mal. 

Opinión: Vuelve a la carga Frank Thilliez con sus personajes Franck Sharko y Lucie Henebelle, los dos más destrozados si cabe que en la primera parte del díptico dedicado a la violencia, y del que he hablado recientemente, El síndrome E. 
En este segundo episodio, tal y como expresa el mismo Thilliez, se ha basado en la violencia en sentido horizontal, iniciando la historia en la prehistoria hasta llegar a nuestros días. Con su literatura oscura, hiriente y, a veces, claustrofóbica, Thilliez nos adentra en los genomas del ADN y las letras A, G, T, y C de la secuencia del ácido desoxirribonucleico. 
Reconozco que en algunos episodios he encontrado la novela cargante y repetitiva, exasperante y descriptiva hasta decir basta, pero tras terminar sus seiscientas páginas –y siendo consciente que, en mi opinión, no llega a la altura de El síndrome E-, GATACA te hace desear que la nueva novela protagonizada por Sharko y Henebelle llegue pronto a las estanterías. Por cierto, dicen que pueden leerse independientemente. Quizás sí, pero yo recomiendo que se lea primero El síndrome E y luego GATACA; hay demasiados sentimientos en la segunda que, si no has leído la primera, te desorientan un poco. 

Valoración (de 0 a 10): 7,6

El síndrome E de Franck Thilliez

Un hecho muy extraño altera el verano de la teniente de la policía de Lille Lucie Henebelle: un ex amante suyo se ha quedado ciego cuando visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista recientemente fallecido. Una película muda, anónima, con un toque diabólico y enigmático. A 300 kilómetros de distancia, el comisario Franck Sharko, de la policía criminal, acepta volver al servicio bajo la presión de sus jefes tras haber abandonado el departamento. Se han hallado cinco cadáveres que resultan imposibles de identificar. Al tiempo que Lucie descubre los horrores que oculta la película, una misteriosa llamada le informa de la relación entre el filme y la historia de las muertes, y hace que Lucie y Sharko, dos seres absolutamente distintos, y quizás por ello tan cercanos, se encuentren para investigar lo que parece el mismo caso. 

Opinión: Quizás fue que su portada la veía en los escaparates de todas las librerías o, quizás que la misma portada, con la ilustración Shadows of the World de la jovencísima artista bielorrusa Marina Lie, ya me atrapaba. El hecho es que, finalmente, cayó en mis manos El síndrome E de Franck Thilliez y, como últimamente el thriller francés me atrae –con ejemplos como Jean-Christophe Grangé, del que he escrito recientemente, o Bernard Minier con su Bajo el hielo de la que hablaré en breve-, no dudé en adentrarme en las violentas y sórdidas aventuras que le ocurren a Franck Sharko y Lucie Henebelle desde los barros bajos el El Cairo hasta los orfelinatos de Canadá

Dura, a veces muy dura, pero con una historia muy bien entrelazada, con unos personajes ásperos, rugosos y atrayentes –mención especial al comisario Sharko- y un final del que leído variedad de opiniones, desde que es una vuelta más de tuerca hasta que es incomparable. Mi opinión del final está en el ecuador de las dos mencionadas aunque, no puedo negar que fue la guinda para conseguir la segunda parte de este díptico dedicado a la violencia, que Franck Thilliez y que lleva por título GATACA.
En definitiva, si eres de los que apartaste la vista viendo las cabriolas circenses de Linda Blair en El exorcista no te lo recomiendo, pero si disfrutas con los paisajes oscuros de la novela negra escandinava y no te desequilibras leyendo sobre asesinatos un tanto especiales, deberías ya tener en tus manos El síndrome E.

Valoración (de 0 a 10): 8,5